Que te elijan tiene que hacer gracia
La versión de este juego que estropea una noche es aquella en la que la mitad de las frases son insultos con signo de interrogación. Todo lo de aquí es algo por lo que te alegrarías de que te señalaran.
Nada alude al dinero, al peso, a la familia ni al amor. Esos cuatro son donde el juego deja de ser un juego.