Trescientas palabras, ordenadas por lo fáciles que son de representar
Las palabras fáciles son concretas: una silla, una bicicleta, un gato. Las difíciles son abstractas: paciencia, gravedad, nostalgia. La mímica vive de esa diferencia, así que el ajuste importa más que la cantidad.
Con las repeticiones desactivadas, una palabra queda fuera de la bolsa el resto de la sesión, que es lo que impide que la misma salga dos veces en una partida.