Un adjetivo y un sustantivo
Casi todos los buenos nombres de equipo son una palabra sorprendente junto a una corriente. El generador elige las dos, de listas pensadas para el ambiente: fieras para un torneo, aptas para la oficina en el concurso del trabajo.
Genera un puñado y deja que el equipo elija entre ellos: elegir entre cinco es más rápido que inventarse uno.