Cada asiento, cada persona, una vez
Los nombres se barajan y se reparten por la cuadrícula, así que nadie se queda fuera y ningún asiento recibe a dos. Los asientos libres se reparten por la sala, o se empujan al fondo si prefieres tener el frente lleno.
Si hay más gente que asientos, lo dice, en vez de dejar a alguien fuera en silencio.