Sencilla, no mágica
Aquí nada pretende que decir una frase cambie el mundo. Son recordatorios de cosas que ya son ciertas y que es fácil olvidar una mañana mala.
Están en primera persona y con palabras corrientes, porque una afirmación en un registro que nunca usarías en voz alta es una afirmación que nunca dirás en voz alta.