Los byes se sortean, no se conceden
Con un número impar de participantes alguien se queda fuera de la primera ronda. Dárselo al amigo del organizador es como un torneo se gana una fama; sortearlo en público es como no se la gana.
La lista entera se baraja una vez y luego se lee por parejas, lo que hace igual de probable cualquier cuadro posible. Emparejar de uno en uno no lo conseguiría.