El sonido es el escenario
Los tres tipos se distinguen por las letras con que están construidos, no por una etiqueta puesta después. Las vocales largas con l, n y r suenan ligeras; las consonantes duras y las sílabas cortas suenan a piedra; k, z, v y x suenan a problemas.
La segunda parte es un epíteto y no un apellido, porque así funciona de verdad la mayoría de la onomástica fantástica: alguien de algún sitio, o alguien que hizo algo.